

Pechuga rellena de jamón y queso al horno
La pechuga de pollo sola en el horno tiende a secarse, pero rellena de jamón y queso pasa justo lo contrario: el queso se derrite por dentro y mantiene la carne jugosa durante todo el horneado. Es una receta que impresiona en la mesa pero que en realidad solo lleva cinco minutos de montaje.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Abre las pechugas
Abre cada pechuga en libro (sin llegar a cortarla del todo) con un cuchillo afilado, y aplánala un poco con la parte plana de un mazo o un rodillo.
Rellena
Coloca 2 lonchas de jamón y 2 de queso sobre cada pechuga abierta, enrolla sobre sí misma y sujeta con palillos para que no se abra.
Sella y hornea
Salpimienta y espolvorea pimentón por fuera. Sella los rollos en una sartén con aceite caliente por todos los lados, 2-3 minutos, y termina de hacerlos en el horno a 190°C durante 20-25 minutos.
Reposa y corta
Deja reposar 5 minutos antes de retirar los palillos y cortar en rodajas para servir.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerlo sin sellar en la sartén?
Sí, puedes hornearlo directamente, aunque el sellado previo ayuda a que quede más dorado por fuera.
¿Qué queso funciona mejor?
Cualquier queso que funda bien y no sea muy graso: mozzarella, emmental o un queso bajo en grasa tipo light funcionan genial.

