

Pechuga de pollo rellena de pesto
Igual que con el jamón y queso, rellenar la pechuga de pesto antes de hornearla evita que se seque y le añade todo el sabor de la albahaca y el parmesano por dentro. Es un cambio sencillo sobre la pechuga sola que marca mucha diferencia en el resultado final.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Abre las pechugas
Abre cada pechuga en libro con un cuchillo afilado, sin llegar a cortarla del todo, y aplánala ligeramente.
Rellena
Unta el interior con el pesto, añade los tomates secos si los usas, y enrolla la pechuga sobre sí misma, sujetando con palillos.
Sella y hornea
Salpimienta por fuera, sella en una sartén con aceite caliente 2-3 minutos por todos los lados, y termina en el horno a 190°C durante 20-22 minutos.
Reposa y sirve
Deja reposar 5 minutos antes de retirar los palillos y cortar en rodajas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar pesto rojo en vez de verde?
Sí, el pesto de tomates secos también funciona muy bien con esta receta.
¿Con qué se acompaña?
Con una ensalada de tomate y albahaca, o unas patatas panaderas.

