

Pastel salado de calabacín y queso
Este pastel salado resuelve la duda de qué hacer con un calabacín grande que sobra en la nevera. Rallado, escurrido bien y mezclado con huevo y queso, se hornea en un molde y sale un plato con textura entre tortilla y quiche, sin necesidad de hacer una masa de base.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Escurre el calabacín
Ralla el calabacín, ponlo en un colador con sal durante 10 minutos, y exprime bien con las manos para quitar el máximo de agua posible.
Sofríe la cebolla
Sofríe la cebolla picada en una sartén con aceite durante 5 minutos, hasta que esté transparente. Deja templar.
Mezcla la masa
Bate los huevos, añade el calabacín escurrido, la cebolla, el queso rallado, la harina y la levadura. Salpimienta con una pizca de nuez moscada y mezcla bien.
Hornea
Vierte en un molde engrasado y hornea a 180°C durante 35-40 minutos, hasta que esté cuajado y dorado por encima.
Preguntas frecuentes
¿Se puede comer frío?
Sí, está rico tanto templado como frío, perfecto para llevar en tartera.
¿Cuánto aguanta en la nevera?
Hasta 4 días bien tapado.

