

Gazpacho andaluz clásico
Mi abuela decía que el gazpacho se hace con lo que hay y con paciencia, no con prisa. El pan remojado es lo que le da esa textura sedosa que lo distingue de un simple batido de tomate, y dos horas de nevera son las que hacen que sepa realmente fresco, no solo frío.
Valores nutricionales aproximados, calculados sobre los ingredientes indicados.
Elaboración paso a paso
Remoja el pan
Corta el pan en trozos y déjalo en remojo con un poco de agua durante 10 minutos, hasta que esté blando. Escúrrelo ligeramente antes de usarlo.
Trocea las verduras
Trocea los tomates, el pimiento, el pepino y el ajo. No hace falta pelar el tomate si vas a colar el gazpacho al final; si prefieres no colarlo, pélalo antes.
Tritura
Bate todas las verduras junto con el pan escurrido, el aceite, el vinagre y una pizca de sal hasta obtener una crema fina. Si la batidora no deja el resultado del todo liso, pasa la mezcla por un colador o un chino.
Enfría
Prueba y ajusta de sal o vinagre. Refrigera al menos 2 horas antes de servir: el gazpacho necesita ese tiempo en frío para que los sabores se asienten de verdad, no basta con que esté frío al tacto.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario colarlo?
No es obligatorio, pero si quieres la textura sedosa típica de bar, colarlo marca bastante la diferencia respecto a dejarlo con la piel y las pepitas del tomate.
¿Cuánto aguanta en la nevera?
Hasta 3 días en un recipiente cerrado. Remueve bien antes de servir, ya que puede separarse un poco.
¿Se puede congelar?
Sí, aunque pierde algo de textura al descongelar. Bátelo de nuevo brevemente antes de servir si lo has congelado.

